Sin Categoría

Tiempos dificiles

 

Hace unos dias tuve una acalorada platica con mi madre, de esas que no tienen ganador pero que lo dejan a uno en reflexion profunda. Le decia que los inmigrantes estamos viviendo tiempos dificiles, tiempos en donde el presidente le ha vendido a la poblacion de este pais la idea de que todos los problemas son culpa nuestra. Desde el desempleo que naturalmente resulta para el Estadounidense a manos del trabajador que llega de fuera con una mejor etica de trabajo, hasta los indices de criminalidad en donde unas cuantas manzanas podridas de la comunidad inmigrante han hecho que se nos generalice como violadores y desobedientes cronicos de la ley. Esta ideologia proteccionista que esta administracion ha venido inculcando en los habitantes de este pais, esta resultando en incidentes de odio e intolerancia en contra del inmigrante. Le comentaba a mi madre que hoy mas que nunca debemos de integrarnos de mayor manera a esta cultura. Le decia que no tenemos que dejar nuestras costumbres de lado pero si tenemos que empezar a mezclarnos mas de manera que no llamemos atencion innecesaria, al menos hasta que estos tiempos dificiles pasen. Platicabamos que antes no  dudaba yo siquiera hablar Español en publico y ahora al hacerlo me pregunto si sere victima de algun fanatico de la ideologia Trumpista y condenada por elegir hablar un idioma distinto. Le platicaba a mi mama sobre los libros que he leido de los tiempos justo antes del holocausto y de la manera en que los judios al comenzar a vivir el odio y la discriminacion de los alemanes trataban de minimizarse al no practicar abiertamente sus tradiciones. Muchos inmigrantes han ya identificado esta estrategia en su vida diaria, tratando de mezclarse lo mejor posible con esta cultura en su vestir, en su hablar, y en su comportamiento en general a cambio de ser aceptados por los gringos como uno mas de ellos. Quien no ha visto el comercial de la cerveza Victoria en donde le dicen a Greg Smith de Wisconsin que en otro comercial similar insiste en que lo llamen Gregorio, “Tu no eres Mexicano,” y el les responde, “no manches guey, si no soy Mexicano como es que me gusta tanto el picante? Porque bailo tan bien las rancheras? Porque soy tan bueno portereando?” y los amigos le contestan, “si eres Mexicano!” Es ese mismo concepto el que trataba de explicarle a mi madre en mi acalorada conversacion. Nuestra platica no tuvo un ganador ni un perdedor, solo sirvio para sembrar en la mente de mi madre una manera distinta de ver las cosas. Al final, terminamos nuestra platica con un “que rica esta esta agua de Jamaica” como lo hace quien disfruta de una conversacion vespertina solo  porque las tardes se hicieron para tener conversaciones vespertinas aun si esas conversaciones no llegan a nada.